El género narrativo agrupa obras en las que un narrador nos relata los sucesos imaginarios acaecidos a unos personajes en un espacio y en un tiempo determinados.
El género narrativo se divide en subgéneros, como el mito, la leyenda o la fábula, pero los subgéneros narrativos más extendidos de nuestro tiempo son la novela y el cuento.
Podemos diferenciar el cuento y la novela según la extensión del texto y sus características internas, como el desarrollo de la acción, el número de personajes, la complejidad de la trama o la precisión en la contextualización.
CUENTO: Es una narración breve, escrita en prosa y sus características son:
- Acción: Desarrolla una acción, el planteamiento, el nudo y el desenlace.
- Personajes: Aparecen pocos personajes y su psicología no experimenta grandes cambios durante la narración.
- Lugar y tiempo: No se detallan con mucha precisión y existen dos tipos de cuento:
Cuento popular: Relato de autor anónimo que se transmite oralmente. Con frecuencia intenta
transmitir una enseñanza, aparecen el él seres y objetos fantásticos, y los personajes suelen dividirse
en buenos y malos.
Cuento literario: Narración de autor conocido que se difunde por escrito. No trata de comunicar
ninguna enseñanza y aparecen personajes propios de la realidad cotidiana.
NOVELA: Es un relato más extenso que el cuento, escrito en prosa, cuyos rasgos son los siguientes:
- Acción: Es más extensa y compleja que en los cuentos y puede ramificarse en acciones secundarias.
- Personajes: Su presencia es mayor que en los cuentos y su psicología va evolucionando conforme avanza el relato.
- Lugar y tiempo: Aparecen descritos con mayor detalle.